Ilustración editorial para Refundar Venezuela: memoria, instituciones y ciudadanía

Recuperar la capacidad de vivir libres

La reconstrucción de Venezuela tiene una prueba sencilla de formular y difícil de cumplir: que cada ciudadano disponga de más capacidad para decidir su vida sin depender de un gobernante, un partido o un intermediario. Las carreteras, la moneda, la seguridad, la escuela y la justicia importan porque hacen posible esa autonomía. El ingreso petrolero puede ayudar a financiarlas; no sustituye las reglas que deben sostenerlas.

MVGA interpreta el deterioro nacional como una crisis que abarca el sistema posterior a 1958 y su transformación chavista. La concentración y la dependencia adquirieron formas y escalas distintas. La propuesta de refundación estudia esas continuidades para evitar que la salida del chavismo se limite a una rotación de administradores.

Autoridad con responsabilidad

El primer objetivo es restablecer capacidad pública: proteger a la población, hacer cumplir decisiones judiciales, mantener infraestructura y gestionar servicios. Esa autoridad debe tener controles verificables. MVGA propone registrar detenciones, asegurar defensa, delimitar las emergencias y publicar reglas de nombramiento y remoción. Una institución funciona cuando puede actuar y cuando debe explicar sus actos.

La justicia necesita un proceso de selección transparente y estabilidad compatible con responsabilidad por faltas demostradas. La auditoría del Estado debe tener acceso a documentos y publicar resultados. Los contratos deben mostrar objeto, precio, plazo, beneficiarios y modificaciones. La publicidad de estos datos no debe depender de si favorecen al gobierno.

El presupuesto como pacto visible

La renta petrolera introduce volatilidad y vuelve tentador financiar compromisos permanentes con ingresos extraordinarios. Los estudios históricos citados describen las tensiones que esa dinámica produjo en Venezuela. MVGA propone presupuestar con escenarios, publicar riesgos, someter deuda a controles y discutir reglas de ahorro cuya utilización pueda ser fiscalizada.

Una regla fiscal no debe ser un anuncio decorativo. Debe identificar los supuestos, las excepciones, la autoridad para activarlas y la obligación de regresar a sus límites. La inversión pública necesita evaluación y mantenimiento. La protección social debe distinguir prestaciones sostenibles de favores que se entregan según lealtad.

Producción y servicio público

La economía requiere propiedad protegida, contratos previsibles, acceso a mercados, energía y formación. La iniciativa de empresas, trabajadores y comunidades debe tener espacio para producir sin que cada actividad dependa de una autorización política. Las competencias del Estado deben concentrarse en tareas públicas definidas y medirse por su funcionamiento.

El acceso a la administración debe responder a concursos, capacidades y evaluación. La crítica de Renny Ottolina al partidismo ofrece una referencia para esta discusión. MVGA sostiene que multiplicar partidos no es una respuesta suficiente: las organizaciones deben aceptar límites y la sociedad necesita vías de participación que no pertenezcan a una cúpula.

Una memoria que enseñe

La biblioteca de MVGA estudia pacificación, construcción estatal, modernización, ideas liberales, educación y crisis políticas. Reconoce el valor de autores como Uslar, Rangel, Ottolina y Yanes, y examina los gobiernos de Gómez y Pérez Jiménez en sus contextos. La memoria debe conservar capacidades y aprender de abusos y rupturas; no fabricar una edad perfecta.

La escuela tiene una función central en esa tarea. Leer, razonar, conocer la historia y adquirir un oficio permiten que la ciudadanía participe con autonomía. La reconstrucción cultural exige instituciones que transmitan ese conocimiento y permitan discutirlo. La venezolanidad será más fuerte si deja espacio para pensar, crear y disentir.

Una transición que pueda terminar

MVGA propone una transición con mandato público, objetivos medibles y transferencia de autoridad a instituciones venezolanas legítimas. La recuperación de derechos y la investigación de responsabilidades deben comenzar durante ese proceso, con defensa y jueces imparciales. El parentesco o la afiliación no bastan para condenar a alguien; tampoco deben protegerlo de una investigación fundada.

La propuesta no exige confianza ilimitada en sus promotores. Exige reglas que permitan revisarlos y sustituirlos. Su éxito se medirá en el ciudadano que trabaja sin carnet, el funcionario que debe responder, el juez que decide sin instrucciones y el gobierno que deja el cargo cuando corresponde. Esa es la refundación que MVGA somete a discusión.

Fuentes y referencias

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