
Dar la cara tiene un costo
Hay nombres que obligan a interrumpir la comodidad del discurso político. Óscar Pérez es uno de ellos. Para MVGA, representa una disposición a comprometer la propia vida frente al poder que merece reconocimiento público. Su lugar en nuestra memoria nace de esa decisión y de una exigencia de justicia que continúa siendo venezolana, aunque incomode a quienes prefieren administrar un relato sin preguntas difíciles.
Llamarlo héroe expresa una valoración editorial: reconocemos el valor de enfrentarse personalmente a un aparato represivo. Esa valoración debe sostenerse en una historia que pueda examinarse. Una memoria sólida permite conocer las decisiones del protagonista, discutirlas y reconocer sus derechos sin someterlo al permiso de una organización partidista.
El Junquito tiene un expediente
El 15 de enero de 2018, Pérez murió junto con otras seis personas en el operativo de El Junquito. La CIDH informó en diciembre de 2023 que había remitido el caso a la Corte Interamericana el 11 de octubre de ese año. Su conclusión fue que agentes estatales ejecutaron extrajudicialmente a siete personas ya neutralizadas. El comunicado también documentó obstáculos a la investigación y afectaciones a las familias. Se trata de las conclusiones de la Comisión y de la remisión del caso; este artículo no las presenta como una sentencia de la Corte. CIDH, comunicado 316/23.
La reconstrucción de Bellingcat y Forensic Architecture reunió y situó material audiovisual del operativo, incluidas las manifestaciones de disposición a rendirse. Esa investigación ofrece una cronología para examinar los hechos y las actuaciones de los cuerpos de seguridad. Conviene conservarla junto al expediente interamericano: las imágenes de una persona pidiendo que cese el fuego tienen un contexto que la propaganda oficial no puede borrar. Reconstrucción del 13 de mayo de 2018.
La crítica que corresponde a la oposición
La responsabilidad por una ejecución corresponde a quienes la cometen, ordenan o encubren, según lo que se demuestre. La responsabilidad política de una dirigencia se examina también por sus prioridades, su continuidad y su disposición a acompañar a las víctimas. MVGA exige que ese segundo examen alcance a quienes han hablado durante años en nombre de la libertad venezolana.
Nuestra crítica es concreta: una causa de esta gravedad merece ocupar un lugar permanente en la agenda pública. Exige seguimiento del expediente, apoyo a los familiares, preservación de pruebas y presión sostenida para conocer la cadena de responsabilidad. Una declaración ocasional, por emotiva que resulte, no ofrece por sí sola esa continuidad. Cada dirigente puede mostrar qué hizo; los ciudadanos tienen derecho a evaluar ese balance.
Cuando hablamos de abandono político, formulamos un juicio sobre lo que una causa merece recibir y sobre el deber de quienes aspiran a representar al país. Las fuentes aquí reunidas no prueban que un partido ordenara el operativo ni que toda la oposición actuara de una misma manera. Inventar esa prueba debilitaría precisamente la denuncia contra quienes sí aparecen señalados en el expediente.
Una memoria que conserve su nombre
La partidocracia pretende con frecuencia decidir quién cuenta como referente nacional. MVGA rechaza ese monopolio. El reconocimiento de una vida no puede depender de que su protagonista haya seguido la estrategia, las consignas o los calendarios de los partidos. La memoria venezolana debe poder recibir a quienes asumieron riesgos fuera de esas estructuras.
Reivindicar a Pérez implica resistir dos simplificaciones: convertirlo en una estampa sin historia o reducirlo a una etiqueta producida por el aparato que lo persiguió. Queremos conservar documentos, testimonios y una pregunta sobre la dignidad. ¿Qué dice de una sociedad que acostumbre su conversación pública a la posibilidad de que un hombre rendido pueda ser ejecutado?
También exige cuidar la memoria de las otras víctimas y escuchar a sus familias. Un referente adquiere profundidad cuando permite reconocer a quienes lo acompañaron y a quienes quedaron buscando respuestas. La justicia no puede organizarse como una competencia de popularidad entre nombres conocidos.
El compromiso de MVGA
Para nosotros, el coraje tiene un lugar en la reconstrucción nacional. Queremos una Venezuela capaz de honrar a quienes enfrentaron la represión y de investigar los abusos con independencia de la conveniencia del gobierno de turno. Una nueva República debe demostrar esa capacidad mediante archivos abiertos, autoridades responsables y familias que puedan reclamar sin miedo.
Por eso Óscar Pérez permanecerá en esta biblioteca. Su historia confronta al poder que lo persiguió y plantea un examen a quienes reclamaron la representación de quienes querían salir de ese poder. Nuestra posición es clara: reivindicamos su valentía, defendemos su dignidad y exigimos justicia documentada. El país que queremos reconstruir tiene que ser capaz de sostener las tres cosas.
Fuentes y referencias
- CIDH, 26 de diciembre de 2023. Conclusiones y remisión del caso de El Junquito.
- Bellingcat y Forensic Architecture, 13 de mayo de 2018. Reconstrucción audiovisual.


































