
Una obra educativa propia
Simón Rodríguez nació en Caracas el 28 de octubre de 1769 y murió en Amotape, Perú, el 28 de febrero de 1854. Fue maestro de primeras letras, pensador y educador. Trabajó con el joven Bolívar y presentó una propuesta de reforma escolar en Caracas en 1794. Salió de Venezuela en 1797, utilizó el nombre de Samuel Robinson y vivió en varios países. Regresó a América en 1823 y desarrolló proyectos educativos, incluidos establecimientos que vinculaban aprendizaje y trabajo. Sus obras incluyen Sociedades americanas y Luces y virtudes sociales.
La independencia necesita conocimiento
Para MVGA, Rodríguez permite estudiar una idea decisiva: una sociedad no se gobierna solamente mediante la declaración de su libertad. Necesita personas capaces de comprender, producir, cooperar y discutir las reglas. La educación forma parte de la capacidad política de la nación.
Una escuela puede reproducir obediencia o enseñar herramientas para intervenir en la realidad. La lectura, el razonamiento y el aprendizaje de un oficio amplían opciones concretas. El ciudadano que no puede interpretar una instrucción, comprender una cuenta o preguntar por una decisión resulta más dependiente de quienes hablan en su nombre.
Crear sin copiar mecánicamente
La crítica de Rodríguez a la imitación institucional invita a pensar en condiciones propias. Comparar otros países puede ofrecer herramientas, pero no elimina la necesidad de estudiar población, recursos y funcionamiento. Una regla que existe en un texto requiere capacidad para ser aplicada.
Esa disposición tampoco justifica rechazar todo aprendizaje externo por orgullo. Inventar debe significar resolver un problema con conocimiento y evaluación. La originalidad de una fórmula no prueba que funcione, del mismo modo que su procedencia extranjera no demuestra que sea inadecuada.
Formación y autonomía
La relación entre educación y trabajo importa para una Venezuela que quiere superar el reparto. La formación debe ofrecer caminos para crear valor y participar. Una ayuda económica pierde capacidad emancipadora cuando no se conecta con aprendizaje, servicios y oportunidades de producir.
MVGA reconoce a Rodríguez como una referencia para la reconstrucción educativa y la venezolanidad. Su importancia excede haber sido maestro de Bolívar. Una memoria que lo limita a ese papel pierde una obra que plantea cómo una sociedad puede desarrollar capacidades propias.
La propuesta presente debe demostrar sus mecanismos: docentes, continuidad, materiales, tiempo y evaluación. La libertad de aprender y pensar también exige proteger la escuela de una obediencia partidista. La educación ayudará a refundar la República si deja ciudadanos con más herramientas para decidir y menos necesidad de repetir lo que el poder les dice.
Fuentes y referencias
- Fundación Empresas Polar, Rodríguez, Simón. Lecturas primarias: Sociedades americanas y Luces y virtudes sociales; este perfil no reproduce citas literales.


































